Defensa de la Alegría
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.
Mario Benedetti
viernes, 28 de diciembre de 2012
Emi
No sé qué pensar de su muerte, no sé si me la mataron con veneno (como ya me lo han hecho antes), no sé si tuvo una descompensación grave, no sé nada de su muerte, solo sé que encontré su coraza, esa que abandonó porque ya no la soportaba su alma, y no sé nada de su muerte... pero quiero pensar sin tristeza de su vida, me cuesta solo sonreír por su recuerdo ahora que no está, no puedo no extrañarla y sentir esa congoja en todo el cuerpo, sin embargo ante la impotencia, lo único que debo hacer es dejar una pequeña constancia de su belleza como ser.
Ya que después de un tiempo ciertas características de mis gatitos se me escapan, no quiero que me pase más... por eso quiero comentarme todo lo hermoso que fue el paso de la vida de la Emi por la mía.
Llegó de pronto y esta fue su casa, ella nos escogió y sanó nuestras penas cuando recién nos habían matado al Leo, quizás llegó buscándolo a él con su vientre cargado de gatitos, frutos de los carretes del Leo, nosotros ignorabamos que estaba preñada, aunque lo sospechamos algunas veces, y más aún ignorábamos que eran del Leo, por lo que todo siempre fue una sorpresa con la Emi.
Maulló bajo la mesa de centro y todos acudimos a ver de dónde venía el ruido. Ahí fue cuando yo vi una gatita flaca, menuda y peluda con ojos enormes, un poco asustada mirando escondida. Mi hermano la tomó en brazos y luego yo. Inmediatamente se dio, pero no queríamos tener más gatos (¡nunca más un gato! decíamos) así que le pasé un chaleco mío para que durmiera en el antejardín... de a poco el chaleco se fue corriendo hacia dentro, terminando en la cocina.
Al tiempo después mi mamá vio que una vecina tenía crías del Leo, porque eran gatos blancos, llegó a llorar al ver al más blanquito y parecido al Leo, así que le pidió a la señora que cuando tuviese edad suficiente, nos lo regalara... y así fue como tiempo después le llegó compañía a la Emi, así descubrimos su carácter mal genio, le pasaba pegando cachetadas al pobre Odi.
De todas maneras era alegre y jugaba con una pelota amarilla como loca, y cuando fue navidad casi salió corriendo con el árbol a la rastras por tironear las luces, corría por toda la casa, se lamía y peinaba la cola insistentemente, parecía querer alisarse el pelo, miraba con unos ojos femme fatale color verde esmeralda medio fluorecente, que parecían estar delineados, por eso el nombre como la "chilenización" de Amy (Winehouse), igual tenía una actitud infantil aún, pero se le iba notando ya la guatita, así estuvimos seguros de que estaba preñada. Además, su hambre era feroz, yo creo que cazó como diez ratones, dejaba la pura cara de los pobres.
Cuando iba a parir, caminaba desesperada por todo la casa, con mi mamá le habíamos dejado varias camas, nidos y cajas por diferentes partes de la casa, pero no quería ninguna, no sabía donde meterse...quería esconderse en mi almohada, pero se me ocurrió sacar la silla de mi escritorio, puse una cama que le habíamos comprado ahí abajo, y le improvisé una cortina, la metí allí y le expliqué que ahí debía ser el parto, me miraba y se quedó allí, le hice cariño y comenzó a calmarse. Estuve con ella toda la tarde, cuando quise ir al baño me fue a buscar con los ojos grandes y como hablándome, no quería que me moviera de su lado, le hice masajes en la guatita, hasta que comenzaron a nacer los gatitos, en ese momento, al ver una cabeza blanca asomarse, me di cuenta de que el Leo anduvo allí, y me asombré aún más de la inteligencia de la gata.
Me tocaba sorprenderme más, porque al cuidar sus hijos demostró lo buena madre que era, hasta parecía contarlos cuando uno se le escapaba, dejaba que el Odi jugara con ellos, estaba largos ratos acostada para que le tomaran leche, hasta cuando los gatos patudos estaban grandes ya, aún les dejaba mamarles.
Recuerdo que las dos primeras semanas estaba en mi pieza con sus crías, gritaban toda la noche, se escapaban teniendo los ojos cerrados aún, me daba miedo que se quedaran de guata en el suelo helado, así que poco dormía...pero al verlos durante el día sentía que todo esfuerzo valía, y no solo por eso, si no por la confianza de la Emi, me dejaba tomarle los gatos, me buscaba cuando quería algo, en la noche se subía sobre mí y me tocaba suave cuando quería que la llevara al patio.
Y recuerdo una noche en particular, que la llevé a comer a la cocina, luego se paseaba por la casa y no sabía qué quería, así que me senté en el sillón y me puse a dormitar, de pronto se me subió en el pecho ronroneando y acomodó su carita al lado de mi cuello, y como era generalmente media arisca, es el momento preciso que recuerdo, en que más se enroscó en mí, con esa ternura y amor, durante todo el tiempo que estuvo con nosotros.
Estuvo muy triste la primera semana luego de que regalaramos el Teo a la Nati y el Copito a mi compañero Bruno, los buscaba por toda la casa y los llamaba, y cuando la Nati me devolvió al Teo, lo trató como si nunca se hubiese ido, eso alivió mucho el vacío que sentía ella y también yo por ver todo eso.
Cuando estimamos que los gatos eran lo suficientemente grandes para no necesitar más cuidados de la gata, la llevamos para que la estirilizaran. En el auto se asustó un poco, pero estuvo tranquila finalmente durante el control previo, me dio pena irme de la veterinaria y dejarla ahí solita, ese día había marcha y me había comprometido a ir, pero quería quedarme allí todo el día, de todas formas volví para cuando ya había despertado de la anestesia, estaba tranquila en un transportín, nos quedamos esperando que llegara mi papá para irnos en el auto.
Le daba rabia andar con el collar isabelino, y que los gatos chicos quisieran jugar con ella así, por eso a penas vimos sana su cicatriz (ocurrió muy rápido), se lo quitamos, y antes de que la llevaramos al control para quitarle los puntos, se los quitó sola.
Era dócil para ciertas cosas, pero se mandaba sola, si no quería tomarse la pastilla de antibiótico o antiparasitario, no lo hacía, si se la escondíamos en algo que le gustara, igual la reconocía.
Una vez ella estaba comiendo en la cocina, y yo discutía gritándole a mi papá, cuando yo hablaba golpeado dejaba de comer, cuando yo callaba volvía al plato, cuando noté eso me calmé y la dejé comer tranquila, me dio pena y ternura.
Cuando dormía en el sillón, mi cama o la de mi mamá, tomaba unas poses muy graciosas y relajadas, se habría de patas y se ponía de espalda, o muy estirada como un trapo, o enrolladita tapándose la cara.
La mayor parte del tiempo refunfuñaba por todo, no le gustaba pasar cerca de otros gatos, o que se le acercaran mucho, o que uno le tocara la parte baja del lomito...o que uno la llevara afuera si no quería. Pero hubo un tiempo, en que dormía en mi cama y se me hacía la guagua, dormía entre mis pies y yo por ser alergica a su frondoso pelaje, cuando quería acercarse a mi cara, la intentaba alejar, ahora lo lamento muchísimomuchísimo, pero volviendo al recuerdo...siempre entre las 5 y 6 am, me despertaba con suaves toques y un maullido muy finito, para que le abriera la puerta del patio (ya que era la única - por ser la única lo suficientemente tranquila y limpia- que se quedaba dentro en la noche, y dejabamos la puerta cerrada).
Lamento mucho que en el último tiempo ya no quería dormir en mi cama, yo la llevaba allí y se iba, algo hice que se molestó quizás, y prefería dormir en una silla de la cocina y despertar a mi mamá para que la llevara al patio, yo extrañaba mucho que durmiera conmigo, pero pensaba que aún había tiempo y que si era por calor, en el invierno volvería a mi pieza, porque amaba despertar como un zombie con ese maullido tan finito, para llevarla al patio, tanto como amaba llamarla por la ventana cuando andaba en la calle, y que ella apareciera corriendo, tanto como amaba y amo sus poses, su todo, su pelito, esa sabiduría gatuna, la actitud libre media salvaje, como tocaba suave cuando quería comer, como esperaba paciente la comida o que le abrieran la puerta, la extraño mucho y me duele muchomucho, me desespera que no volverá, pero tendré que sobrellevarlo como lo hice con Vittorio y con el Leo...con el Vittorio, un mes después llegó el Leo y aún tenía tristeza, que fuera medio engreído el Leíto (desde bebé) a diferencia del Vittorio que era muy cariñoso, me dolía, pero luego aprendí a amar la "personalidad" del Leo, y cuando lo mataron a él, tuvo que llegar la Emi con sus hijos para sacarme esta misma congoja que siento hoy por ella, me consuelan los demás, pero cada animal es único y son espacios que nunca se llenan, pero se aprende a vivir con ellos.
Tengo que aprender a vivir con el vacío como ya lo he hecho antes, de todos modos recuerdo el dolor, pero más recuerdo el amor y las alegrías, lo que me hace defender la alegría.
Justo el día que murió, estuve leyendo un libro de antiguas creencias de la India, que son parte del hare krishna, fuera de la pertenencia de esas creencias a esa cultura, para mí es algo lógico y hasta podría ser "científico" si nuestro primitivo cerebro nos lo permitiera, y eso es otra cosa que me hace defender la alegría a pesar de esos vacíos de la muerte... es pensar que ahora la Emi forma parte de algo mayor, ya no es una gata, es parte de una antimateria indescriptible, magnífica y perfecta, a la que algún día yo perteneceré también, y nuestro lazo ya está creado, y ahí no se separa, son cosas del alma que son eternas, la muerte del cuerpo no puede con eso, mi creencia en ello me queda de consuelo.
Algo de esa fabulosa "sustancia" se entreveía en esos ojitos que nunca olvidaré.
Los ojos más lindos que no lograron nunca captar la cámara con justicia, color verde esmeralda medio fluorecente, de la gata más sabia, loca, linda, y tierna que he conocido.
Ya que después de un tiempo ciertas características de mis gatitos se me escapan, no quiero que me pase más... por eso quiero comentarme todo lo hermoso que fue el paso de la vida de la Emi por la mía.
Llegó de pronto y esta fue su casa, ella nos escogió y sanó nuestras penas cuando recién nos habían matado al Leo, quizás llegó buscándolo a él con su vientre cargado de gatitos, frutos de los carretes del Leo, nosotros ignorabamos que estaba preñada, aunque lo sospechamos algunas veces, y más aún ignorábamos que eran del Leo, por lo que todo siempre fue una sorpresa con la Emi.
Maulló bajo la mesa de centro y todos acudimos a ver de dónde venía el ruido. Ahí fue cuando yo vi una gatita flaca, menuda y peluda con ojos enormes, un poco asustada mirando escondida. Mi hermano la tomó en brazos y luego yo. Inmediatamente se dio, pero no queríamos tener más gatos (¡nunca más un gato! decíamos) así que le pasé un chaleco mío para que durmiera en el antejardín... de a poco el chaleco se fue corriendo hacia dentro, terminando en la cocina.
Al tiempo después mi mamá vio que una vecina tenía crías del Leo, porque eran gatos blancos, llegó a llorar al ver al más blanquito y parecido al Leo, así que le pidió a la señora que cuando tuviese edad suficiente, nos lo regalara... y así fue como tiempo después le llegó compañía a la Emi, así descubrimos su carácter mal genio, le pasaba pegando cachetadas al pobre Odi.
De todas maneras era alegre y jugaba con una pelota amarilla como loca, y cuando fue navidad casi salió corriendo con el árbol a la rastras por tironear las luces, corría por toda la casa, se lamía y peinaba la cola insistentemente, parecía querer alisarse el pelo, miraba con unos ojos femme fatale color verde esmeralda medio fluorecente, que parecían estar delineados, por eso el nombre como la "chilenización" de Amy (Winehouse), igual tenía una actitud infantil aún, pero se le iba notando ya la guatita, así estuvimos seguros de que estaba preñada. Además, su hambre era feroz, yo creo que cazó como diez ratones, dejaba la pura cara de los pobres.
Cuando iba a parir, caminaba desesperada por todo la casa, con mi mamá le habíamos dejado varias camas, nidos y cajas por diferentes partes de la casa, pero no quería ninguna, no sabía donde meterse...quería esconderse en mi almohada, pero se me ocurrió sacar la silla de mi escritorio, puse una cama que le habíamos comprado ahí abajo, y le improvisé una cortina, la metí allí y le expliqué que ahí debía ser el parto, me miraba y se quedó allí, le hice cariño y comenzó a calmarse. Estuve con ella toda la tarde, cuando quise ir al baño me fue a buscar con los ojos grandes y como hablándome, no quería que me moviera de su lado, le hice masajes en la guatita, hasta que comenzaron a nacer los gatitos, en ese momento, al ver una cabeza blanca asomarse, me di cuenta de que el Leo anduvo allí, y me asombré aún más de la inteligencia de la gata.
Me tocaba sorprenderme más, porque al cuidar sus hijos demostró lo buena madre que era, hasta parecía contarlos cuando uno se le escapaba, dejaba que el Odi jugara con ellos, estaba largos ratos acostada para que le tomaran leche, hasta cuando los gatos patudos estaban grandes ya, aún les dejaba mamarles.
Recuerdo que las dos primeras semanas estaba en mi pieza con sus crías, gritaban toda la noche, se escapaban teniendo los ojos cerrados aún, me daba miedo que se quedaran de guata en el suelo helado, así que poco dormía...pero al verlos durante el día sentía que todo esfuerzo valía, y no solo por eso, si no por la confianza de la Emi, me dejaba tomarle los gatos, me buscaba cuando quería algo, en la noche se subía sobre mí y me tocaba suave cuando quería que la llevara al patio.
Y recuerdo una noche en particular, que la llevé a comer a la cocina, luego se paseaba por la casa y no sabía qué quería, así que me senté en el sillón y me puse a dormitar, de pronto se me subió en el pecho ronroneando y acomodó su carita al lado de mi cuello, y como era generalmente media arisca, es el momento preciso que recuerdo, en que más se enroscó en mí, con esa ternura y amor, durante todo el tiempo que estuvo con nosotros.
Estuvo muy triste la primera semana luego de que regalaramos el Teo a la Nati y el Copito a mi compañero Bruno, los buscaba por toda la casa y los llamaba, y cuando la Nati me devolvió al Teo, lo trató como si nunca se hubiese ido, eso alivió mucho el vacío que sentía ella y también yo por ver todo eso.
Cuando estimamos que los gatos eran lo suficientemente grandes para no necesitar más cuidados de la gata, la llevamos para que la estirilizaran. En el auto se asustó un poco, pero estuvo tranquila finalmente durante el control previo, me dio pena irme de la veterinaria y dejarla ahí solita, ese día había marcha y me había comprometido a ir, pero quería quedarme allí todo el día, de todas formas volví para cuando ya había despertado de la anestesia, estaba tranquila en un transportín, nos quedamos esperando que llegara mi papá para irnos en el auto.
Le daba rabia andar con el collar isabelino, y que los gatos chicos quisieran jugar con ella así, por eso a penas vimos sana su cicatriz (ocurrió muy rápido), se lo quitamos, y antes de que la llevaramos al control para quitarle los puntos, se los quitó sola.
Era dócil para ciertas cosas, pero se mandaba sola, si no quería tomarse la pastilla de antibiótico o antiparasitario, no lo hacía, si se la escondíamos en algo que le gustara, igual la reconocía.
Una vez ella estaba comiendo en la cocina, y yo discutía gritándole a mi papá, cuando yo hablaba golpeado dejaba de comer, cuando yo callaba volvía al plato, cuando noté eso me calmé y la dejé comer tranquila, me dio pena y ternura.
Cuando dormía en el sillón, mi cama o la de mi mamá, tomaba unas poses muy graciosas y relajadas, se habría de patas y se ponía de espalda, o muy estirada como un trapo, o enrolladita tapándose la cara.
La mayor parte del tiempo refunfuñaba por todo, no le gustaba pasar cerca de otros gatos, o que se le acercaran mucho, o que uno le tocara la parte baja del lomito...o que uno la llevara afuera si no quería. Pero hubo un tiempo, en que dormía en mi cama y se me hacía la guagua, dormía entre mis pies y yo por ser alergica a su frondoso pelaje, cuando quería acercarse a mi cara, la intentaba alejar, ahora lo lamento muchísimomuchísimo, pero volviendo al recuerdo...siempre entre las 5 y 6 am, me despertaba con suaves toques y un maullido muy finito, para que le abriera la puerta del patio (ya que era la única - por ser la única lo suficientemente tranquila y limpia- que se quedaba dentro en la noche, y dejabamos la puerta cerrada).
Lamento mucho que en el último tiempo ya no quería dormir en mi cama, yo la llevaba allí y se iba, algo hice que se molestó quizás, y prefería dormir en una silla de la cocina y despertar a mi mamá para que la llevara al patio, yo extrañaba mucho que durmiera conmigo, pero pensaba que aún había tiempo y que si era por calor, en el invierno volvería a mi pieza, porque amaba despertar como un zombie con ese maullido tan finito, para llevarla al patio, tanto como amaba llamarla por la ventana cuando andaba en la calle, y que ella apareciera corriendo, tanto como amaba y amo sus poses, su todo, su pelito, esa sabiduría gatuna, la actitud libre media salvaje, como tocaba suave cuando quería comer, como esperaba paciente la comida o que le abrieran la puerta, la extraño mucho y me duele muchomucho, me desespera que no volverá, pero tendré que sobrellevarlo como lo hice con Vittorio y con el Leo...con el Vittorio, un mes después llegó el Leo y aún tenía tristeza, que fuera medio engreído el Leíto (desde bebé) a diferencia del Vittorio que era muy cariñoso, me dolía, pero luego aprendí a amar la "personalidad" del Leo, y cuando lo mataron a él, tuvo que llegar la Emi con sus hijos para sacarme esta misma congoja que siento hoy por ella, me consuelan los demás, pero cada animal es único y son espacios que nunca se llenan, pero se aprende a vivir con ellos.
Tengo que aprender a vivir con el vacío como ya lo he hecho antes, de todos modos recuerdo el dolor, pero más recuerdo el amor y las alegrías, lo que me hace defender la alegría.
Justo el día que murió, estuve leyendo un libro de antiguas creencias de la India, que son parte del hare krishna, fuera de la pertenencia de esas creencias a esa cultura, para mí es algo lógico y hasta podría ser "científico" si nuestro primitivo cerebro nos lo permitiera, y eso es otra cosa que me hace defender la alegría a pesar de esos vacíos de la muerte... es pensar que ahora la Emi forma parte de algo mayor, ya no es una gata, es parte de una antimateria indescriptible, magnífica y perfecta, a la que algún día yo perteneceré también, y nuestro lazo ya está creado, y ahí no se separa, son cosas del alma que son eternas, la muerte del cuerpo no puede con eso, mi creencia en ello me queda de consuelo.
Algo de esa fabulosa "sustancia" se entreveía en esos ojitos que nunca olvidaré.
Los ojos más lindos que no lograron nunca captar la cámara con justicia, color verde esmeralda medio fluorecente, de la gata más sabia, loca, linda, y tierna que he conocido.
jueves, 27 de diciembre de 2012
Puntos suspensivos...
Miedo a la difuminación de las edades, tic tac.
Ese puto pedacito de Godot que no piensa venir.
Son varias cosas que confluyen, no es mi voluntad, es físico-químico y temporal-espacial...
Ese puto pedacito de Godot que no piensa venir.
Son varias cosas que confluyen, no es mi voluntad, es físico-químico y temporal-espacial...
domingo, 28 de octubre de 2012
Hola Nati
Desde que te conozco cuando teníamos 13 años, han pasado muchas cosas, siento que hemos ido saltando cada una escalones de cambio poco a poco, a ambas nos han gustado personas, he creído estar enamorada y amar de una extraña manera, pero no, nunca es algo estable y fuerte, son solo las estaciones de la vida tras los años que se deshilachan.
Solo nuestra amistad y amor está tejido de...no sé con qué comparar, pero puta que es fuerte, y considero que somos hermanas en alma, y aunque una muriese, en otra vida nos encontraríamos igual de cercanas, quizás en qué roles, o bien, en el cosmos donde todos somos polvo de estrellas.
Cuando pienso en cuanto nos amamos y en el nivel de amistad cercana y verdadera, pienso que no conozco eso más que en mi propia experiencia y me considero sumamente afortunada de conocer el amor eterno hacia una persona que no sea la propia madre o alguien así, no se trata de costumbre, compromiso, convención, parentezco familiar, se trata de encontrar la verdadera amistad y poder vernos lo esencial invisible a los ojos (hola Antoine).
Te amo amiga mía y cuando pienso eso soy feliz, porque dentro de mi idealismo-pesimista, me parece que la humanidad es un desastre y todas las relaciones entre humanos son falsas o vacuas, pero entre nosotras nada es así, somos como gatos, suricatas, como pandas felices y cualquier otra cosa que pueda decirte está demás porque lo sabes, pero esto principalmente, nunca está demás repetirlo.
P.d. desafortunadas en el amor, en el juego, pero no en la amistad.
martes, 16 de octubre de 2012
Atmósfera
Tanto color colándose entre las pestañas y las vísceras cálidas, y aún no llueve, no llueve lo suficiente y deseo blanco donde lo que sobra está, blanco y la lluvia rodando gota a gota de libertad, como en una montaña tocando la luna, como en un desierto pariendo flores rojas, como en sus cuerpos rozando la piel con un deseo tierno y galopante, como cuando no me imagino lo que se siente desnudarse en una ciudad repleta de humanos sin rostro, sin ojos, pero los míos brillando, pero los tuyos brillando y los pasos muy ligeros, ligeros y blancos los pasos, en dirección a un horizonte tan verdadero como el útero, un andar de camino a la cripta, que tenga todos los colores que torne el sol, que vayan flotando los cuerpos por esta colorida avenida, y que se oiga siempre, siempre, la música de pájaros y hojas, y de bocas con bocas.
jueves, 27 de septiembre de 2012
Música de la risa
La noche olía a humo, el viento frío te helaba los huesos, yo te abrazaba, tú me contaste tu terrible sueño y después yo creí por un instante que las luces de la discotheque proyectadas sobre las nubes eran ovnis ululando en lo que luego sería un recuerdo nuestro. Habíamos escrito "Pico" entre el polvo del capó de un retén de pacos mientras la paca nos azuzaba a retirarnos, y nos reíamos tanto como siempre, entonando gritos o canciones, porque contigo soy conmigo como no soy con nadie más.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Muchapalabrablá
Si digo que no sé por dónde empezar, es quizás porque veo el inexorable comienzo refiriéndome de lleno a esa cosa frágilfrágil, craquelada y repleta de contenido sin dirección que tengo acá, esa cosa que usualmente llamamos corazón, pero no sé qué es, sin dudas se aprieta en el pecho... pero aveces duele en el estómago profundamente...sí, para mí es como un pájaro azul pequeñito, delgado pero henchido de una nebulosa de sentimientos, ese animal que saco a veces de noche, otras se me escapa con una canción, o crece al tamaño de un cóndor o algo así.
Me jode tanto, me pone callada, me pone distante, de pronto eufórica y de pronto triste, enrabiada y estresada, pero casi siempre, callada, sola cuando rodeada, rodeada-bien con una o dos personas, sola cuando sola, y varios etcéteras de remolinos.
La cosa es así - propongo - habemos gente azul y gente roja, a veces nos matizamos violeta o nos cargamos al otro extremo, o nos pintamos careta, algunos controlan muy bien sus índices purpúreos o asumen muy bien su rol carmín, pero en lo personal, soy de plano una tipa azul. Pero, ¡¡se me revuelven todos los colores incandescentes en el interior!! ¡¡cuánto quisieran rodar camino abajo y saltar camino arriba, tirarse de un edificio, manchar las calles de la ciudad, apoderarse del pasto, cunetas, mesas y las botellas!! ...sin embargo siguen siendo un océano sublimado escasamente en ocasiones puntuales.
Y tratando de ordenar la cosa digo, heme aquí así, y helos a todos, con cuántos remolinos y algunos al parecer tan simples, y yo tan complicada que salí...para complicar más el puto mundo complicado, y además complico el texto con un deseo que se me entromete ahora, pues ahora mismo pienso que todos deberíamos ser como los perros, o como gatos, por hacer doméstico el ejemplo...pues, sus vidas instintivas son simples aunque crudas - ahí, tal cual el humano eh -, y no por eso exentas de sentimientos, yo digo que sienten, sí...pero de un modo muy espontáneo, sincero y simple, sin trancas por el medio...
Y para volver al orden que pretendía, prosigo... tantos seres complicados, tanto problemón en el mundo actual, y más encima tenemos corazones, que se quieren ligar inevitablemente a alguien, por más que se las den de "relación abierta" y yo me río, pero también lloro porque al final, se terminan uniendo hasta comerse estos corazones el uno al otro, la fuerza del cariñito, sus profundidades y sus costumbres...y luego surgen los dilemas, y se sufre se sufre, llega el fin y luego de un tiempo ambos intentarán liar su corazón a otro, y todos tejemos telas de arañas inmensas, entre caprichos, inseguridades, infidelidades, y otras adesades... y yo ahí, sin nada de qué quejarme, más que de este temor y mi océano-nebulosa, que me protegen y dañan y dejan al margen queriendo querer, gustando de un él, pero nunca importa ya, y casi que me acostumbro por completo, a mis soledades rodeadas, que se sienten débiles, sin embargo he pensado en cuan fuertes son, para mantenerse tan solas entre tanta muchedumbre, how soon is now y la volá.
¡AparteAparteAparte!
Y ahora viene mi bonus dedicado al amor de pareja unicamente, este bonus consiste en un esquema utópico de relaciones interpersonales, un intento de hacerlo todo más llevadero, pero de seguro tampoco funcionaría:
Me baso en mi amor por mi amiga, grande y único, verdadero y eterno en verdad, pero, es eterno porque no se amarra, no es inseguro, no hay nada que temer, toda es sincera confianza (sí, una amistad no tan recurrente), solo importa lo esencial, y obviamente, hay espacio para otras amistades, aunque se sepan menores en cierto gradito - no por eso falsas - y bueno, todo sigue bien, se actúa de buena fe de forma instantánea y se habla todo y se arregla en el camino...
¿Y si se pudiera ser así en una relación de pareja? Tenemos una relación abierta al parecer, pero en los dos se encierra de todos modos un asunto...la cosa es liberarse de complejos, tener certeza de un amor que parte por amistad y se expande a orgasmos, complicidad, alegrías, y se tiene un compañerx, no objeto sexual, no hombro para llorar, no hombro para llorar fornicable, no alguien a quien rodearle la cintura nada más y blabla, una compañía íntegra, basada en lo escencial y sin cadenas, con la sinceridad del sentimiento solamente, luego el respeto nace solo o simplemente todo termina, en buena onda.
Fin, eso es una utopía más de las que maquina mi cabeza, avíseme alguien si hay una pareja así y los beso a ambos.
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